turismo gay

Una de las características principales del turismo gay es que, según varios estudios, gastan más dinero que los turistas tradicionales, por esa razón una de las más recientes actividades es la de negocios apuntados a esté tipo de público en particular, en una clara señal de apertura que finalmente esta llegando a todas partes del mundo.
Respecto a esta temática hablaremos hoy dando como ejemplo la interesante propuesta de un local de ropa apuntando especialmente a las lesbianas, una movida original y que ya se ha ganado un lugar en territorio barcelonés.
Llamado Bollo & Butter, un concepto pensado para chicas y por chicas, relacionado totalmente con el termino “lesbiana” en territorio barcelonés. El nombre proviene de las antiguas sacerdotisas boyeras, cuyas ceremonias de fertilidad incluían recorridos por los campos arados y sembrados montadas en bueyes y luego una seguidilla de orgías sagradas entre sacerdotisas (llamando de esta manera a la diosa sagrada de la agricultura para que hubiera lluvias y buenas cosechas).
Bollo & Butter se especializa principalmente en el diseño y producción de ropa interior para mujeres, con diferentes materiales en sus listados como lo son prendas de algodón o lycra y sus estampados originales en cada una de las piezas.
La artista catalana Elisabet Sabala fue una de las responsables de estampar su obra “after-orgia” en muchas de las prendas (que además son de las más populares).
Otro grupo de objetos que tienen mucho éxito en los locales Bollo & Butter son las colecciones de accesorios, divididos en colecciones “bijoux indiscreta”, “petits bijoux” y “deluxe”, pensados para mejorar y renovar los encuentros entre chicas.
Packs de regalos, diferentes diseños y libertad, para visitar sin prejuicios y sin temor, un local imperdible en Barcelona para las chicas que deseen quedar bien con sus “amigas”.

Seguimos explorando las novedades del turismo gay, y en esta oportunidad viajamos a Buenos Aires para apreciar algunas de las ofertas de una de las ciudades más emblemáticas para el turismo homosexual.
El reconocido barrio de San Telmo, uno de los más prestigiosos de la Capital Federal (Buenos Aires), cuenta con algunos de los hoteles y bares más elegantes para la comunidad homosexual.
Desde Viajar Estilo haremos una pequeña reseña sobre el internacionalmente famoso: Alex Hotel (que también cuenta con sucursales en Barcelona y Berlín).
Cuenta con habitaciones de elegante diseño, un bar exclusivo y espacios iluminados e íntimos, una verdadera joya para disfrutar mágicos momentos.
En San Telmo funciona además el primer circuito turístico gay porteño, que se identifica por la bandera del arco iris en diferentes atracciones, locales y edificios históricos, invitando no solo al público homosexual, sino a todos a continuar ampliando el movimiento turístico en una de las ciudades más emblemáticas de América del Sur.
Desde las principales entidades del barrio, se habla no de discriminación y creación de un gueto o de un límite donde el público homosexual pueda pasear y no sentirse discriminado, sino de sumar aún más gente al tradicional circuito turístico del barrio porteño de San Telmo.
Con esté tipo de emprendimientos, y la correcta fomentación por parte del gobierno de la ciudad, el turismo recibe una inyección positiva ya que nuevos grupos comenzarán a visitar los establecimientos y la popularidad y calidad de los establecimientos podrá ser evaluada y a futuro mejorada.

Seguimos analizando el crecimiento en lo que a turismo gay friendly se refiere, y nos enfocaremos en recientes avances de esta modalidad en Méjico. Si bien las características pueden fácilmente extrapolarse a otras naciones también.
Hasta hace algunos años el turismo gay era mal visto, o mejor dicho no era comprendido por una gran parte de la sociedad, creándose de esa manera una suerte de nichos especializados donde los homosexuales podían disfrutar de su tiempo libre sin ser molestados.
Los tres principales destinos homosexuales incluyen Costa Rica, Buenos Aires y Puerto Vallarta (en Méjico), allí encontraremos todo tipo de hoteles y actividades nocturnas y diurnas que cuentan con la bandera del arco iris, señal de que los homosexuales son bien recibidos.
En el Distrito Federal de Méjico se ha llegado a un acuerdo muy interesante entre el Gobierno de la Ciudad y la Asociación Internacional de Turismo Gay y Lésbico, apuntando a ofrecer centros comerciales, tiendas de ropa y eventos culturales donde no se discrimine (algo que gracias al paso del tiempo se ha ido normalizando, y hoy en día no es raro encontrar parejas homosexuales en casi cualquier establecimiento de la ciudad).
Las bahías y playas de la región también son amigables con el público homosexual y debido a los estudios que hablan de mayores gastos por parte del público gay, se llama a su asistencia a los negocios de la zona.
Las compañías de viaje y hoteleras cada vez están apuntando más sus planes al target de los homosexuales, ya que buscan paz y privacidad y disfrutar de su tiempo sin que los miren mal.

Una de las nuevas tendencias en las localidades turísticas más importantes del mundo es la de fomentar la inclusión en la categoría “gay friendly”. Esto esta relacionado con el incremento de las personas del colectivo de los gays, lesbianas, transexuales y bisexuales, y los lugares buscan ofrecer actividades y servicios en los cuáles no sean discriminados por gente reticente.
Recientes estudios de mercado demuestran que muchos de los integrantes de este colectivo tienen un gasto mucho mayor que un turista heterosexual, por lo tanto los intentos por las diferentes ramas del turismo en captar esta nueva franja de mercado es más que lógico.
Destinos como Madrid, Ibiza, Barcelona y Sitges ya se han volcado por la etiqueta “gay friendly” y en la más reciente edición del Salón de Turismo de Cataluña, en España, inclusive se podía visitar el Pink Corner (Rincón Rosa), donde las empresas y asociaciones que fomentan el turismo para gays, lesbianas, transexuales y bisexuales por igual.
Que las ciudades y diferentes comunidades comiencen abiertamente a tratar de captar a este público particular nos habla positivamente del desarrollo, aunque siempre quedan resabios de discriminación que poco a poco se irán extinguiendo, de las relaciones en común entre personas con gustos diferentes.
La posibilidad de que disfruten de varios destinos en los cuáles no serán tratados como “bichos raros” es un paso gigante y poco a poco se van borrando esas limitaciones que les asignaban un barrio o una plaza, y hoy en día podemos encontrar comunidades homosexuales o bisexuales sin ningún problema compenetradas en la sociedad heterosexual.
Mientras, seguimos avanzando hacia la comprensión y el aprendizaje mutuo. No solo en materia de turismo, sino en calidad de vida y como personas.