playa
En las vacaciones de verano los destinos costeros y playeros son los más habituales, y como en cada lugar hay normas y características diferentes, disfrutar de las bondades del agua y la arena tiene una serie de precauciones que hay que considerar.
Primero que nada tenemos que fijarnos la bandera que se yergue en los puestos de socorro, las normas no son internacionales, por lo cuál hay que considerar que los colores pueden variar, pero normalmente Rojo implica peligro o prohibición de baño, Rojo y Negro mar peligroso, Amarillo y Negro dudoso y Celeste mar bueno. Una bandera Blanca suele izarse cuando hay algún niño extraviado.
Al estar en el mar, por más que seamos buenos nadadores, tenemos que prestarle atención extrema a los socorristas, ellos son los que más conocen la zona y sabrán advertirnos cuando una situación no sea propicia para ir mar adentro.
Normalmente los animales no son admitidos en las playas, por lo cuál debemos dejar nuestras mascotas ya sea en el lugar donde paramos, o en alguna veterinaria o centro de asistencia donde haya guardería para mascotas.
Otros consejos incluyen tener cuidado al practicar deportes, ya que existen zonas idóneas para todo tipo de actividades. No hay que tomar sol en medio de una cancha de volley, por ejemplo.
Los deportes náuticos pueden ser bastante ruidosos, por lo cuál aquellos que busquen descansar deben escoger sitios más alejados de las marinas y puertos.
Al explorar las playas, no ir descalzos por zonas rocosas, y evitar saltar al agua desde los acantilados y rocas, ya que son superficies resbaladizas.