cultura

El turismo ha ido creciendo y abarcando todo tipo de actividades, ya no se trata simplemente de hacer el bolso y viajar a la playa o a la montaña, sino que hoy en día existen ciudades que basan su actividad turística en la cultura y la historia de su región.
Con el nombre de “turismo cultural” se denomina a los destinos y personas que buscan ampliar sus conocimientos de cultura general y de historia y arte al viajar, por lo cuál los destinos predilectos serán las ciudades antiguas, las ruinas o los museos de las ciudades más importantes del mundo.
Lo interesante de este tipo de viajes es la transformación que supone en la forma de pensar de los individuos, ya que durante un tiempo se trata de asimilar, comprender y practicar, quizás, las tendencias sociales y culturales de otras sociedades.
Ya sea aprovechando al máximo la visita a un pueblo antiguo con festivales de antaño o con ruinas que año a año reciben centenas de turistas, o presenciando algún ritual antiguo que perdura en nuestros tiempos, la experiencia es sorprendente.
Desde siempre las atracciones de una ciudad han sido motor para viajes y turismo, pero la afirmación de una división entre turismo cultural y rural, por nombrar otra categoría, implica que los fines principales no son disfrutar de la naturaleza, o las playas o la comida, sino de un amplio espectro de cuestiones relacionadas con la historia y la cultura local.